domingo, 9 de enero de 2011

Diario

Diario 20 de diciembre de 2010
Hoy, penúltimo día de clase y primero de vacaciones, ¡cómo agradezco no tener que ir al Natur! que ya me iba haciendo falta un poco de descanso,... aunque sólo pensar en la semana que viene... ¡todo el día!
Menos mal que tampoco hemos hecho mucho, que andaba yo un poco dormida.
La comida y el resto del día han sido bastante más interesantes. Ha venido Lorena a buscarme, por fin me ha dado la razón en que esto no es el barrio, ¡hace mucho más frío!
Después la comida y... ¿y ese tatuaje? La verdad que ha quedado muy chulo. Tendrás que ir haciendo cambios, mayores o menores, pero cambios, ahora es ¡vida nueva!

Diario 26 de diciembre de 2010
Hoy, domingo 26, es increíble lo que puedo llegar a echar de menos la rutina, ¡me sobra el tiempo libre! Anda que no he hecho esfuerzos por concentrarme y estudiar esta mañana, pero sinceramente, han sido esfuerzos que no han valido de mucho.
Por la tarde ha tocado cine Balada triste de trompeta, una película de esas oscuras que no disfrutaríamos si fuera pirata viéndola en nuestra casa.
A mí me ha gustado, pero a Lorena no tanto, algo que más o menos podía suponer, ya que tiene sangre y cosillas así que no le hacen demasiada gracia a no ser que tengan unos famosos vampiros.
Carlos ha venido a buscarnos para ir a un bar y tomarnos algo. ¡Vaya tapas tan grandes ponen! Aunque algo que pusieron y que todavía no he descubierto qué es, estaba un poco seco y soso.
Después a casita y a dormir, que ya mañana toca.

Diario 28 de diciembre de 2010 (escrito sin "a")
Hoy es 28 de diciembre, son los Inocentes. ¡Qué miedo el creer que pude ser yo!. Pero no me tocó.
Después del bostezo, cogí mis bultos y me fui, como siempre.
Me puse mi uniforme y empecé con mis líos lectivos. Me dirigí velozmente y me puse con mi función, coloqué los productos en sus respectivos sitios y dejé todo como perfecto.
Después de comer, y, como no, volver, todo fue muy monótono, como de costumbre.

Diario 31 de diciembre de 2010
Último día del año, ¡y eso que parecía que no iba a terminar nunca!
Supongo que estas fechas a todos nos hacen pensar, qué hemos hecho bien, qué hemos hecho mal, qué nos gustaría haber hecho distinto y todo lo que nos ha sucedido.
Sin duda, una de las mejores cosas que me ha pasado, ha sido conseguir tener mis dos primeros años de carrera aprobados en junio; aunque también ha habido unos grandes esfuerzos para conseguirlo.
¿Para contrarrestarlo? Esto del divorcio.
Un momento que fue malo y a la vez bueno fue cuando me quitaron las muelas... dolió mucho y estuve un tiempo sufriendo al comer (es un problema para alguien que le encanta comer); pero, por lo menos, aunque fuera de baja, me pude quedar descansando en casa, que a veces se agradece.
Otra de las mejores cosas fue el viaje a Barcelona, nunca había estado allí de esa forma. Se ha quedado como un viaje inolvidable.
Por último, quejarme, como nos quejaremos casi todos, es que este es otro año que la lotería no ha tocado y nos toca seguir igual. Así que, una cosa que me hubiera gustado que pasase y no ha pasado sería que hubiera tocado la lotería.
Otra que me hubieran subido el suelo y la última haber disfrutado de unas vacaciones como me merecía.


Diario 1 de enero de 2011
Pfff. Ayer no debí cenar tanto, y hoy no debí comer tanto. Siempre me pasa lo mismo, me arrepiento después.
Bueno, por lo menos disfruté de esa deliciosa comida, en la calidez del hogar y la compañía de todos.
Anoche fue muy divertido, cantando y bailando, ¡Lástima que mi afonía hiciera que las dos canciones que canté yo rechinasen en los oídos de los presentes.
Cuando llegó la noche, abracé mi suave y aromática almohada para sumergirme en la noche y pensar en cómo serán las cosas este año.

sábado, 4 de diciembre de 2010

"Leoncio el león y Tristón"


Dando una vuelta por la red, me he encontrado con esta serie: Leoncio el león y Tristón (con su título original en inglés: Lippy the Lion & Hardy Har Har).
Era una serie que emitían hace años y que creo que puede ser entretenida y educativa para los niños en cuanto a los valores de la personalidad, ya que no quita demasiado tiempo viendo la televisión (los episodios duran alrededor de cinco minutos) y es una forma de hacer que los niños vean la vida de una forma optimista (basándonos en su argumento).
La historia habla de un león que es muy optimista y no pierde la sonrisa y Tristón, una hiena pesimista que le acompaña donde va.
La idea que podemos pretender es que se fijen en la actitud que adopta el león ante todo tipo de adversidades.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Este año en navidad...

Este año, el anuncio de la lotería de Navidad, que ya de por sí nos sorprende por estas fechas, lo han dedicado a varios cuentos infantiles.

Yo, desde aquí, he querido que disfrutarais de él.

http://www.youtube.com/watch?v=jK3c8_vFG2k

martes, 30 de noviembre de 2010

El "caballero" Arnaldo

" Al caballero Arnaldo le gustaba comer las setas asadas con la salsa de la carne".
Y, por eso, a menudo iba a casa de su madre; bueno, a eso y a que le tuviera todas las botas limpias, las capas cosidas (de las veces que se caía cuando iba por el bosque), limpias y planchadas... ¡¡Vaya un caballero!!
Un día, mientras él dormía plácidamente porque esa mañana no escuchó el gallo de su tejado, el Rey convocó a todos los caballeros de la aldea para una labor muy importante: debían llevarle un colmillo de dragón a la Corte para un hechizo mágico, y el que lo consiguiese, se quedaría a vivir en el castillo con la princesa.
El Rey esperaría voluntarios a la mañana siguiente... (menos mal que la madre de Arnaldo, cansada ya de tanta seta, escuchó el plan del Rey...)

Así que al ver que su hijo no se despertaba, corrió a toda velocidad a la habitación de Arnaldo para espabilarle y que de este modo fuese el primero en encontrar un colmillo de dragón.Hay que confesar que a la madre de Arnaldo le hubiese encantado que su hijo se casase con la princesa Priscila, pero.....

El chico tenía unos gustos un tanto complejos para las mujeres. Había conocido a un par de novias de Arnaldo, pero ambas parecían llevar pelucas, y se les perfilaba debajo de la nariz, una pelusilla, por no decir un bigote recién rasurado. La voz solía ser bastante grave, y lo que más le extrañaba a la madre, solían sacarle una cabeza y un cuerpo a su Arnaldín. ¿Qué tendrían debajo de la falda?

lunes, 29 de noviembre de 2010

Mi hermano

"Nunca le perdoné a mi hermano gemelo que me abandonara durante siete minutos en la barriga de mamá, y me dejara allí, solo, aterrorizado en la oscuridad, flotando como un astronauta en aquel líquido viscoso, y oyendo al otro lado cómo a él se lo comían a besos.
Fueron los siete minutos más largos de mi vida, y lo que a la postre determinarían que mi hermano fuera el primogénito y el favorito de mamá.
Desde entonces salía antes que Pablo de todos los sitios: de la habitación, de casa, del colegio, de misa, del cine... aunque ello me costara el final de la película..."
Fuimos creciendo y siempre procuraba hacer lo mismo, hasta que un día de colegio, me quedé dormido y Pablo salió antes que yo de casa, me desperté sobresaltado del portazo... ¡¡Me había adelantado!! ¡¡Había salido antes que yo!!
Así que, entre bostezos, fui corriendo al baño, me duché, me vestí con lo primero que encontré, me lavé los dientes, cogí un bollo de la cocina para el recreo (ya no podía elegir el mejor, Pablo se había llevado el primero) y salí corriendo, bajando las escaleras a toda prisa, casi de cuatro en cuatro y conseguí llegar a la parada del autobús casi sin aliento.
Mientras intentaba que mi pulso y mi respiración llegaran a un ritmo normal y tranquilo vi a una chica que se subía en el mismo autobús que yo, y, vaya gracia, la pobre también venía sin aliento, ¿también llegaría tarde? Así que... como no quería aburrirme, me puse a hablar con ella y se lo pregunté. ¡Vaya casualidad! me contó que llevaba mucha prisa porque hoy, su hermana gemela se había adelantado.
Estuvimos hablando todo el camino, cada vez queriendo saber uno más del otro; hasta que llegué a mi parada, yo me tenía que bajar y para mi sorpresa... ¡¡ella también!! Íbamos a distintos colegios, y, aunque me dijo el nombre del suyo, no lo conocía, aunque supuse que estaría cerca del mío.
Al salir de clase, salí como siempre antes que Pablo, pero me quedé esperándola, que... tanto tiempo hablando y ni si quiera sabía su nombre. Mientras la esperaba, vi cómo mi hermano se subía al autobús y regresaba a casa, llamándome con la mano y preguntándome que por qué no iba con él.
De pronto llegó ella, y, tranquilamente, nos fuimos andando hasta nuestras casas. Se llamaba María, tenía la misma edad que yo y ¡nuestros gustos eran muy parecidos!. Al llegar a casa, estaba tan contento que ni siquiera me acordé que esa misma mañana ya no había sido el primero.
A la mañana siguiente me dí prisa por salir pronto de casa, esa vez salí antes que Pablo, pero no vi a María, tampoco al día siguiente ni al otro. Un día decidí salir después de Pablo de casa, a ver si así conseguía encontrarme con ella, incluso dejé pasar un autobús, pero no funcionó, pensé que no volvería a verla.
Para mi sorpresa, ¡un día volví a verla! Me puse muy contento, y, además, noté que ella también. Ese día decidimos que iríamos todos los días juntos a clase, aunque eso nos costara no ser los primeros en salir cada mañana.
Con el paso del tiempo, ya no me preocupaba salir antes o después que Pablo de los sitios, ni a María tampoco la preocupaba salir antes o después que su hermana. Sólo nos importaba poder ir juntos a los sitios. Mucho tiempo después, los años fueron pasando, me casé con ella, se quedó embarazada y... ¡¡eran gemelos!!

martes, 16 de noviembre de 2010

martes, 19 de octubre de 2010

Debajo de mi cama...

Debajo de mi cama no hay hueco para nada, así que he decidido basarme en otra cama, la de mi hermano, en la que bajo esta hay todo un mundo en el que reina el caos.
la cama de mi hermano está a una gran altura, tanto que debajo tenemos una habitación entera, incluida la puerta.
El escritorio es uno común, con huecos para poner el ordenador (aunque no cumplan la función para la que vienen predispuestos) y unos cajones que puede utilizar a su antojo.
Este es un escritorio abrumado de objetos, en el que, por ejemplo, vemos el ordenador, colonias, desodorante, gasolina para el zippo, mecheros y un montón de papeles de los que realmente todavía no he logrado descubrir si tienen alguna verdadera utilidad (es una mezcla un tanto... peligrosa).
Esta parte está llena de recuerdos: un polo con las firmas de sus amigos del colegio, una fotografía de nuestros primos y nosotros, una camiseta de "Mägo de Oz", un grupo musical que le gusta, una servilleta de tela del "diablo de Tasmania" (muñeco que en su tiempo le encantó), un sombrero que no utiliza y una boina que jamás usará (digo yo). Además, también tiene una flecha de salida de emergencia que luce en la oscuridad.
Para el ordenador tiene todo lo necesario para poder hablar y jugar con sus amigos: webcam, teclado y ratón inalámbricos y unos altavoces con los que oírles a ellos y la música que le apetezca escuchar.